La sexualidad es una parte fundamental de nuestro bienestar, pero muchas veces no la vivimos de la manera que nos gustaría. La educación, las experiencias personales y el entorno cultural pueden influir en nuestra forma de disfrutarla. Pero uno de los aspectos que más afecta tu vida sexual y el placer es el trauma emocional.
Hace unas semanas, en una entrevista con Estetic.es estuve hablando sobre cómo el trauma puede impactar en nuestra vida sexual, cuáles son las señales en las que debemos fijarnos y qué podemos hacer para solucionarlo. ¿Te interesa? ¡Sigue leyendo!
Señales de que un trauma está afectando tu vida íntima
Si sientes que algo te impide disfrutar plenamente de tu sexualidad, puede ser que un trauma esté influyendo en tu bienestar íntimo. Identificarlo no siempre es fácil, pero hay algunos síntomas que pueden ayudarte a reconocerlo:
- Emociones negativas al pensar en el sexo como: culpa, vergüenza, miedo o ansiedad.
- Disfunciones sexuales como la eyaculación precoz en los hombres y el vaginismo en las muejres puede ser una respuesta del cuerpo ante situaciones de tensión.
- Evitar la intimidad porque hay un bloqueo o se siente rechazo ante la simple idea de tener relaciones sexuales. Esto puede pasar incluso aunque deseen conectar con su pareja.
- Creencias limitantes por la educación recibida en casa o por las experiencias pasadas pueden condicionar la forma en que nos vemos a nosotros mismos y cómo vivimos la sexualidad.

¿Qué hacer si crees que un trauma te está afectando?
Si alguna de estas señales te resulta familiar, es importante que sepas que no tienes por qué resignarte. Es importante que que sepas que existen herramientas para trabajar el trauma y recuperar una vida íntima satisfactoria. Aquí te comparto algunas claves:
1. Escucha tu cuerpo y tus emociones
El primer paso es reconocer lo que sientes sin juzgarte. Muchas veces le quitamos importancia a lo que nos ocurre o pensamos que es normal, pero prestar atención a nuestras emociones es clave para empezar a trabajar en sanar.
2. Cuestiona tus creencias limitantes
La educación sexual que hemos recibido suele estar llena de mensajes negativos y confusos. Así que te recomiendo que te preguntes si lo que piensas sobre el sexo realmente viene de ti o si es algo que te enseñaron y que, en el fondo, te está limitando.
3. Habla con tu pareja (si la tienes)
Siempre he dicho que la comunicación en pareja es clave. Expresar lo que sientes y lo que necesitas puede ayudarte a reducir la presión y a encontrar apoyo en el proceso.
4. Busca ayuda profesional
En la consulta trabajamos los traumas sexuales con terapia cognitivo-conductual, porque ayuda a cambiar las creencias negativas y a mejorar la relación con la sexualidad. En casos de traumas más profundos, como abusos o experiencias muy dolorosas, las terapias especializadas como el EMDR, está dando resultados muy positivos.
Superar los bloqueos sexuales es posible
Como ya comentaba en Estetic.es, todos estamos influenciados de alguna manera por nuestra educación y nuestras experiencias pasadas. La clave está en reconocer lo que nos bloquea y buscar herramientas para mejorar nuestra relación con la sexualidad.
Si sientes que tu vida sexual está afectada por un trauma o por creencias limitantes, trabajar con profesional puede ser de gran ayuda. De hecho, en muchos casos, en tan solo unos meses se empiezan a ver los cambios que te permitirán disfrutar de tu sexualidad plenamente.
Y recuerda…
- El trauma puede afectar la sexualidad, pero tiene solución.
- Reconocer las emociones y hablar de ellas es el primer paso.
- Con la terapia adecuada, es posible recuperar una sexualidad plena y satisfactoria.
Si crees que este puede ser tu caso y quieres tener una vida íntima más saludable, te invito a que busques ayuda terapéutica. Yo estaré encantada de acompañarte en este proceso. Puedes pedir una cita conmigo aquí.